lunes, 16 de noviembre de 2009

12 Angy Men

Esta no es una decisión a la ligera, la vida de una persona depende de ella y son varios los paradigmas culturales mostrados durante la trama de la película: educación, experiencias, juzgar por apariencia, el status social.
Pero cuando se toman decisiones, también convergen emociones que pueden hacer a la persona
más o menos acertada dependiendo de el instante emocional de su vida y hacerla más o menos abierta a otras opiniones.
En este caso, los 12 hombres en pugna, tuvieron que pasar por un proceso de analizar, razonar, ver, actuar y en el caso del último personaje, aceptar que sus emociones hacia su propio hijo lo estaban influenciando en su decisión. Me gusta la forma en que el personaje que votó primero por que el acusado era "inocente" se hizo todas las preguntas necesarias y analizó las circunstancias de los hechos ya que estaba consciente de que de su decisión con 11 personas más repercutirían en la vida de un hombre.
¿Mis emociones? Hubo situaciones que me molestaron, como el definir a una persona por la esfera social que lo rodea, por la educación o lugar de donde proviene. También sentí un poco de temor al pensar en estar en una situación así (aunque me parece que en las leyes mexicanas no existe la figura tal de "jurado"), el dejarme llevar por mis paradigmas o emociones sin ser lo suficientemente analítica o imparcial . . . . aunque en la vida cotidiana, muchas veces juzgamos a la ligera y tomamos decisiones que afectan a otros.
Mi aprendizaje: dependerá del tipo de situación, ya que como lo dice el artículo, no siempre se puede ser reflexivo o analítico, pero aprender a diferenciar las situaciones que me hagan "pensar primero", "ver primero" o "hacer primero".

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