miércoles, 16 de marzo de 2011

Preguntas para entrevista

Bueno, regresando a lo que platicamos en la clase anterior acerca del objetivo de la entrevista a nuestro invitado universitario, mi objetivo sería que el/ella se de cuenta que tiene talento(s) o competencia(s) que ha utilizado en su vida universitaria y que le pueden ser de utilidad en su vida laboral, así que me quedo con 4 preguntas y tal vez alguna mas si hay que improvisar:
  • Platícame alguna experiencia o actividad durante tu estancia en la universidad que te haya resultado gratificante.
  • ¿Qué comportamientos tuviste para llegar a ese resultado?
  • Esos comportamientos ¿te han dado resultados positivos en otras actividades de tu vida?
  • ¿Crees que te den resultado en tu carrera laboral? ¿Por qué?

miércoles, 9 de marzo de 2011

Haciendo que el cliente se conozca

Mientras voy leyendo los capítulos me doy cuenta de la paradoja de saber y no saber, de reaprender lo aprendido . . . nuevamente me trasladaré a mi experiencia laboral, cuando parece que estas aprendiendo a ser consultor y crees que ya casi lo logras y cuando te das cuenta que todo es un continuo aprendizaje y que el logro es eso: nunca dejar de aprender.
Como consultor me ha ocurrido que llego con mi cliente a descubrimientos clarísimos acerca de la organización, sabemos la realidad y hacemos la estrategia para el cambio, sin embargo, una bola de nieve cargada de "hay que atender lo urgente" (porque lo pide el corporativo, lo pide el cliente de la organización, porque salió "X" problema, etc.) y lo urgente hace a un lado lo importante.
Me recuerda el cuento del talador de árboles, que exactamente como es no lo describiré, pero es más o menos así: el talador apuradísimo en lograr el objetivo de número de árboles a talar, no se tomó un respiro para afilar la sierra, ¿cómo continuar cortando áboles si la sierra ya no tiene filo? el resultado . . . . finalmente el objetivo no lo logró. Afilar la sierra es un pequeño detalle que los integrantes de la organización, algunas veces olvidamos.

Preguntas para que mi cliente haga sus propios descubrimientos:
  • Cuándo terminaste la carrera, ¿cuál fue tu sentimiento en relación a tu futuro laboral?
  • ¿Qué aspectos apreciarías de la organización en la que decidas contratarte?¿Por qué?
  • Platícame alguna experiencia durante tu estancia en la universidad que te haya resultado gratificante
  • ¿Qué comportamientos tuviste para llegar a ese resultado?
  • ¿Esos comportamientos, te han dado resultados positivos en otras actividades de tu vida?
  • ¿Crees que te den resultado en la vida laboral?¿Por qué?



martes, 8 de marzo de 2011

El poder de la pregunta

Bueno, recuerdo que alguna vez comenté lo novedoso que se me hacía utilizar este medio como método de aprendizaje y les comparto que estuve totalmente desprendida de la vida universitaria . . . . digamos unos 20 años. Cuando estudié la licenciatura aquí ni remotamente existían las herramientas tecnológicas que ahora son parte de nuestra vida cotidiana.
Esto va porque me voy a remontar nuevamente a mi experiencia, porque los estudiantes de ahora me preguntarían ¿entonces? ¿cómo aprendiste? sin internet, sin messenger, sin teléfono celular, SIN COMPUTADORA!! Efectivamente, cuando egresé de la licenciatura una computadora era un lujo que no podía darme, es más en mi primer trabajo, compartíamos la computadora entre todos los departamentos ¿se pueden imaginar? Cuando había que entregar los indicadores y gráficas para los reportes mensuales era una batalla entre RH, Ventas, Producción, Mantenimiento . . . claro, siempre ganaba la Gerencia General.
Bueno, aprendí con ayuda de la biblioteca, experimentando, preguntando y, por supuesto, reflexionando las preguntas de compañeros, subordinados, jefes . . . . todos en algún momento hemos sido consultores y clientes.

jueves, 3 de marzo de 2011

Compromiso con el cambio (2a. parte)

Leyendo el capítulo 7 de Block, con la pregunta What should I do? Empieza con una serie de afirmaciones que me hicieron recordar mi corta experiencia en una Consultoría de Recursos Humanos.
Les voy a platicar una parte de mi corta experiencia durante mi trabajo en una Consultoría: al visitar un cliente lo primero que les decimos es que haremos un diagnóstico, diagnóstico que generalmente empezamos a hacer desde el momento que estamos en la entrada de la empresa con el recibimiento del personal de seguridad, si tienen avisos en la entrada y la forma cómo están redactados dichos avisos. Observamos si en la recepción hay colocados cuadros con la visión, misión, políticas, etc. el tiempo que esperamos ser atendidos y la forma cómo somos atendidos, desde ahí empezamos a “diagnosticar” a nuestro posible cliente y nos damos cuenta si tenemos tela de dónde cortar.
No puedo decir que yo realizaba directamente el contacto con el cliente, lo hacía mi jefe con un excelente trato comercial, pero el trabajo “rudo” me tocaba a mí: entrevistas, llenado de cuestionarios, observación y finalmente me daba cuenta que lo que sagazmente mi jefe le había vendido al cliente –director, dueño, gerente general- éste no lo había vendido a su personal, por lo que desde aquí empezamos con otro tema: La resistencia al cambio.
Me da la impresión que fuimos contratados para decirles a los empleados lo que su director no quiere, o no se atreve, o no sabe cómo decirlo. Tiene que llegar alguien externo a decirlo, entonces la necesidad de cambio se vuelve verdad.
Lo que comenta Block acerca de las recomendaciones, lo que vi durante mi trabajo de aprendiz de consultor, es que efectivamente, podemos dejar como consultores diagnósticos, herramientas, manuales, pero finalmente, todo queda en unas lindas carpetas que, al no estar convencido el personal, se quedan en el olvido y aunque la consultoría se haya cobrado, finalmente el objetivo no se cumplió . . . . en algunas de las ocasiones. Nos enfocamos en dar nuestras mejores respuestas y no en hacer las preguntas adecuadas.
Después de la lectura me remonto a aquella época y me pregunto si realmente hicimos nuestra labor de consultores siendo honestos con nosotros mismos y con el cliente, ya que aunque hubo un compromiso de nuestra parte y entregamos “lo entregable” realmente el cambio fue parcial o simplemente no se llevó a cabo. Con esto me refiero a la parte que habla de la incongruencia del consultor que efectivamente, en mi caso no éramos un vivo ejemplo de lo que predicábamos, ya que nos faltaba mucho en todo lo que recomendamos: planeación estratégica, alineación de la visión, misión con los objetivos de la consultoría, comunicación, etc.: Haz lo que digo, no lo que hago.
El capítulo Dealing with resistence es muy enriquecedor, pienso en los tips que en mi caso, me ayudarán a lidiar con mis clientes internos, y me da un panorama de cómo enfrentar situaciones difíciles y creo que no sólo como consultor, también como cliente de otras áreas de mi empresa.

Es todo un reto como consultor identificar aquellas situaciones que provocan el rechazo al cambio, identificar qué o quienes generan la resistencia y sobre todo, la estrategia para lidiar con ésta.
Lo de las respuestas de buena fe es nuevo para mí, aunque supongo que lo he hecho inconscientemente, así como nombrar el comportamiento de la otra persona, por lo que trataré de darme cuenta de estas situaciones para mi propio aprendizaje y en su momento, compartirlo con ustedes.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Compromiso con el cambio

¿Cuántas veces hemos llamado a nuestra mejor amiga o amigo para pedirle un consejo? Una vez que lo escuchamos ¿lo llevamos a cabo? ¿Creen que lo mismo pasa en algunas organizaciones?
Cuando se acerca el cliente (tal ves un gerente de área) al consultor (entiéndase departamento de RH) ¿realmente quiere ayuda? ¿o quiere un cómplice?
Creo que realmente estoy reaprendiendo lo que ya sabía, a nuestros clientes no hay que aconsejarlos, hay que hacerles las preguntas adecuadas a la problemática -si la hay- o al contexto que desea mejorar o realizar un cambio.
Me estoy trasladando a mi experiencia en la parte laboral, y sí, algunas veces hacemos planes de acción y seguimos de forma rígida un proyecto en una bonita hoja de microsoft project, pero ¿realmente estamos comprometidos con el resultado deseado? . . . . .

domingo, 27 de febrero de 2011

Los cambios y los resultados

Me encantan los cambios! a pesar de mi forma metódica, sistémica y estructural de ver las cosas a mi alrededor, el cambio es algo que me encanta y creo que me crea cierta adrenalina y ansiedad, pero es una ansiedad de no esperar más, de saber ¡ya! las consecuencias (generalmente espero sean benéficas) de esos cambios. ¡El cambio es acción!
Pero claro, los cambios de los que estoy convencida, de los que vislumbro -con mi metódica forma de pensar- que son posibles, aterrizables . . . . .

Como buena administradora, la planeación, pero sobre todo el control, se me da y lo disfruto; sin embargo, el no tener todo bajo control me puede hacer caer en crisis -hablando de ansiedad- y perder de vista el objetivo y centrarme en lo que no ha salido bien o a mi manera.

Con esto quiero decir que estoy dispuesta a tomar riesgos, pero al leer el capítulo me doy cuenta que sólo tomo aquellos "calculados", que sé puedo medir, manejar, que puedo llevar a buen puerto.

Entonces ¿dónde quedan mis temores? en mi vida, tanto laboral como personal, he enfrentado mis temores y hasta ahora, no me ha ido mal, pero realmente me cuesta mucho trabajo: mi temor principal soy yo misma, dudando a veces de mis capacidades, conocimientos, experiencias y cuando veo los resultados me doy cuenta que tengo la capacidad, pero al empezar otro proyecto de cambio regresan esos temores.

En mi vida personal, he detenido un proyecto que tenía con mi esposo por otro tipo de temores, ya que después de varios intentos de terminar este proyecto de forma exitosa y no resultar así, me han dejado un profundo dolor, mi corazón destrozado y una ilusión frustrada. Todo esto desemboca en el temor de empezar nuevamente un largo camino del cual, desconozco el destino.

Esto lo comparto como parte de la dinámica que iniciamos el jueves . . . . me recordó otra experiencia que tuve hace unos meses y de la cual logré cambios positivos y significativos en mi vida. Estoy segura que esta ocasión es también una oportunidad de desarrollo para los miembros de nuestra comunidad de aprendizaje.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Cambio e innovación organizacional

Más allá de Bienvenido . . .

El simple hecho de leer la introducción ha cambiado mi forma de pensar acerca de la consultoría. Que el comienzo sea "Bienvenido" y no "Introducción" me ha gustado y la lectura me ha hecho ver más allá de lo que solicito de un consultor o de lo que soy como consultor.

En una época de mi vida profesional trabajé en una consultoría y me gustó la confianza que nuestro cliente -el cual ahora veo como compañero de aprendizaje-, depositó en nosotros los consultores.

En esta etapa laboral, sigo siendo consultora-compañera y me emociona que el libro contenga recetas de profesionales, que de apoyarme en ellas, me ayudarán a ser mejor profesional, compañera, amiga . . . persona!

Aprender de la experiencia de mis compañeros es un reto, y lo es también creer en mí misma para desarrollar habilidades poniéndolas en práctica y compartiendo con ustedes, mis compañeros de esta clase; que por cierto, me llamó la antención por el título de la asignatura: Cambio e innovación organizacional. Después de la lectura pienso que el cambio e innovación será también para mi persona.

En este momento siento que la terapia, filosofía y arte no son mi fuerte ;pero volviendo a la primera clase, donde creo todos o la mayoría estuvimos de acuerdo en formar una comunidad de aprendizaje abierta, de entrega y apoyo; confío que desarrollaré conocimientos de éstas áreas desde una mirada apreciativa hacia mí y mi entorno.